Buenas noches

Querido Dios, mientras entreno furiosamente para esculpir un par de pectorales masivos y unos glúteos divinos, buscando el tan anhelado bombeo celestial, mientras los mortales a mi alrededor con sus barrigas prominentes, con sus piernas celulíticas, brazos atrofiados, con sus pulmones decrépitos... me tientan como el mismo Satanás a que me una a ellos, por favor Dios, aléjame de una vida en la que tenga que comer helados de chocolate, hamburguesas con triple queso y beber cerveza tras cerveza, de una vida con excusas, promesas rotas, sexo sin pasión, Dios mío por favor te lo ruego.

Ayúdame a establecer un nuevo récord en mi levantamiento máximo en la sentadilla, disculpa que te lo pida, pero llevo meses estancado con 160 Kg. Y Dios... ¿Qué es esta capa de grasa que cubre a mis abdominales inferiores?, ¡Oh no! Ayúdame a que desaparezca, prometo ir a la iglesia, decir mis oraciones y cuando asista a la Misa Dominical, no andaré por ahí buscando el mejor par de piernas en tu rebaño de ovejas.

Antes de acabar, ¿sería mucho pedir que hicieras un milagro y el precio del suero de leche de intercambio de iones, la creatina monohidratada, la L-Glutamina y los termogénicos, bajara de las nubes hacia la tierra?, para ser más claro contigo Dios, me refiero a que hicieras un milagro, y que estos complementos estuvieran al 4X1, sé que es mucho pedir, pero Dios, prometo ser bueno y comer cada 3 horas. Gracias por escucharme y que San Pedro siga con sus entrenamientos diarios en el gimnasio “La puerta del cielo” .